Cea- Santiago (91 kms)

Salida del albergue de Cea, preparando la laaarga jornada. Doble desayuno con el rico pan de Cea (ya alabado en otro cicloviaje)

Visita por la mañana al imponente monasterio de Oseira. Acabó su reconstrucción en 1993, tras décadas de inacabable labor. Hoy se muestra magnífico.
Patio de los caballeros. No sabemos si se refiere a los extras de la foto, perdidos en sus mundanas meditaciones

La visita guiada empieza a las 10, al poco de llegar nosotros. Son 3€ pagados con gusto. La sala capitular (de finales del siglo XV), la joya de la corona

Con este desvío recomendable de 9 km al Monasterio, nos quedan más de 90 duros kms hasta Santiago. 

A la salida del monasterio una cuesta empedrada de 1 km nos obliga a bajar y empujar la montura

Luego, ya sobre la burra, recorremos, por senderos y carreterillas, las últimas aldeas de Ourense, de un verde hipnótico. Vestimenta típica de las aldeanas

Pasamos por Castro Dozón y almorzamos una rica tortillita, rodeado de paisanos que se expresan en un entreverado habla local. Que carallo! Tiramos hasta Lalín por la N-525 para evitar caminos poco transitables para mi magullada bici. Santiago ya queda a 45 kms.

A partir de Lexa, el camino mola por senderos frondosos, pistas fotestales y carreterillas laberínticas. Tramo después de Silleda:

Destacar el puente Taboada sobre el río Deza y el empinadísimo descenso (y posterior ascenso) a Ponte Ulla.
Muy recomendable seguir el camino en este tramo final, ya que está en muy buen estado. No tomar la N-525 😱. Aún así, hay algún tramo que nos obliga a echar cuerpo a tierra, articulando la ardua tarea del ‘empujing’.

Casi 5 horas transitar por estos últimos 45 kms. Se hace interminable, pero merece la pena contemplar estos parajes rurales.

15 kms sólo y todavía no se atisba la ciudad del apóstol, cagüen a leite!

El final esperado, en perpetuas reformas, que no empaña el jubileo 🤗🤗

A celebrarlo! 🐙🐙🐙🍺🍺🍺

Anuncios

Laza-Ourense- Cea (84 kms)

Os carnavales de Laza, ‘Entroido‘, son un espectáculo de máscaras. Hay fotos por todos los bares del pueblo.

Comenzamos a durilla subida da Alberguería (500 mts desnivel) lixeros do equipaixe, dona muito gusto vagar así por a vida. Carrterilla excelente, con la calzada pulida, y sin coches, para el cicloviaje. Contemplamos apenados o monte calcinado por as chamas do fogo.

Pasamos por Alberguería, donde Luis Sande regenta un albergue decorado con vieiras firmadas por los peregrinos. Y bajamos hasta Vilar do Barrio.

Seguimos O Camiño hasta Xunquira de Ambía por rústicas parroquias y agradables carreterillas o senderos. Horreos y berzas por doquier.

Mis compañeiros murcianos por un tramo arbolado y chulísimo del camino

También hay algun tramo sinuoso y pedregoso que a punto està de volcar a Raul

Al aproximarnos a Ourense, el camino transcurre ahora en su mayor parte por asfalto. Descenso rápido y liviano hasta Ourense, que nos recibe en su particular olla de calor: 27°. Recomendable pasear por su centro histórico, sus bares y sus pinchos

Partimos hacia Cea, conscientes de que ahora toca subir de lo lindo.

No, no era consciente de la subida criminal (Camiño Real Cudeiro Norte) al poco de salir de Ourense. Y con este calorazo, insufribles 3’5 kms de asfalto, a unos desniveles cercanos al 20%. Plato pequeño y haciendo eses en parte de la ascensión. Con alforjas hubiera sido imposible.

Camino muy chulo hasta Cea, por un sinfín de pistas y senderos, en los que es fácil perderse. Hubo que preguntar (y traducir con diccionario casi) media docena de veces para no verse atrapado en ese laberinto.

Jornada que ha transcurrido prácticamente por el Camino original. Una gozada, un viaje al mundo rural e interior gallego. Hay que replantearse el modus viajando con alforjas.

Cena final na pulpería da plaza de Cea con os compañeiros murcianos. Pequeño homenaje.

Puebla de Sanabria-Laza (95 kms)

Son las 09:15 y aún sin salir de este estupendo albergue, atendido por el sin par Manuel. A las 09:00 ya estaba aquí una chica de limpieza, (así de limpio y cuidado está). Que vergüenza levantarse tan tarde. Cómo se nota que la mayoría de huéspedes somos bicigrinos. Normalmente a las 7:30 no queda nadie dentro, incluido un servidor.

Puebla ocupa el lugar de un antiguo poblado celta y suevo, según reza el monolito:

Voy a dar un paseo en silencio por la preciosa zona antigua de Sanabria, con sus calles en cuesta, casas empedradas de tejados de pizarra y casonas de imponentes escudos. Y plasmar así alguna foto, que ayer tras una maratoniana jornada, llegué muy tarde.

Ya en ruta, cambio de paisaje: vacas pastando, arboledas y os montes galegos acechando.
En Requejo ya falan galego! Comenzamos la ascensión del Alto de Padornelo (6,5 kms) por la N-525, ya que el Camino està cortado por las obras del Ave.

En el alto, descendemos por un bonito y escarpado camino de retama y robles viejos, desbrozado por el ayto de Lubiàn

Me acompañan 3 bicigrinos murcianos que montan bicis más preparadas que la mía. Avería al canto: se rompe una de las 2 varillas que sujetan el transportín.

En Lubiàn, 2 horas para arreglarlo. Menos mal que el sr.Pepe, un manitas, me ha ayudado en su garaje, cortando un tubo por donde va el cable de antena, para sustituir la varilla rota. 

Me ha salvado la vida. …Los buenos samaritanos del camino. Esta es su tienda y la de su encantadora mujer. 

Gracias Pepe Ferreras. Anda, vaya nombre!

Bocata oscardillo y a toda mecha por la nacional (tramo anodino, entrando en Galicia, con los puertos de Canda y O Cañizo por medio) dirección A Gudiña, a ver si abre el taller del Sr. Castro, ya que es sábado por la tarde. 

Hay suerte, gracias a unos clientes que sólo podían ir por la tarde. Allí me ayudan a ajustar mejor las piezas. Pero tiene muy mala pinta. No sabemos si aguantará los treinta y pico kms hasta Laza. El taxista del pueblo, y gerente del bar, me llenóel bidón con agua y hielos y me da  a su tarjeta porsiaca. La gente puede ser maravillosa

En A Gudiña se puede escoger otra vía del camino sanabrés, la variante sur por Verín, más larga y acaso menos bonita.

Tomamos la vía tradicional, por una careterilla preciosa, sube baja, sin coches (luego, al comprobar el destartalado estado del firme, entendí la ausencia de vehiculos). Paisaje chulísimo, rodeando el embalse das Portas

Silencio absoluto. Aldeas, vendas en galego, abandonadas a su suerte. El despoblamiento rural aquí ha sido extremo. 

Uno se pregunta como vivirían aquí hace años, en pleno invierno (estamos a mil metros) en esas casas bajitas de piedras amontonadas, con tejados de pizarea, casi chabolas. La mayoría ya derruidas

Un sinfín de subidas,que parecen interminables, van minando la arañada moral del bicigrino. Fnalmente, el asfalto lleno de baches y a veces descarnado, sólo con piedras, acaban destrozando el transportín de mi montura. 

Baixo os 10 kms finales, por a bona carretera (OU-112), desde Cerdedelo hasta Laza, sujetando a bici con uma mao y os bultos con a outra. De circo.

En el Albergue, mis compañeiros murcianicos me dan la opción de llevar mis alforjas hasta Santiago en un taxi- transporte que han contratado para llevar cada día las suyas a su destino.

Me reafirmo: la gente puede ser maravillosa. Siempre te aguarda, en el camino, una grata sorpresa tras un día aciago.

Granja de Mojeruela -Puebla de Sanabria (100 kms)

Me cuenta el del bar del pueblo, donde sellan y registran al peregrino, que desde hace 5 años a las 7 am toca estar al pie del cañón, para suministrar cafe y alimento al espíritu carnal del peregrino. 

Salimos con la fresca, que no es la luna del fondo, y nos acercamos al Monasterio de Mojeruela (s. XII) a 3,5 kms de Granja.

El Císter lo edificó en 1138, bajo protección de Alfonso VII. A pesar de estar en ruinas, merece la pena el conjunto entre los árboles y el pujante Lorenzo.

Dejamos por fin el asfalto y nos metemos en vereda, entre dehesas y el embalse de Ricobayo. Imágenes preciosas.

Unas amigas inrsperadasque nos saludan por estas dehesas solitarias

Y el precioso puente Quintos, construido en 1920, sobre el Esla

Nos adentramos en la comarca de Tàbara por una preciosa carretera (ZA-123), sin tráfico. 

Faramontanos, proviene de Foramontanos (gentes que descendieron del norte para habitar estas zonas despobladas). Alguien los designó como ‘gentes valerosas que, movidas por un ideal, dejaron la seguridad de vida y haciendas allá en los montes y repoblaron estas tierras’.

Tàbara, que fue dominio de los caballeros templarios, cuenta con la iglesia de Sta María (de 1132), en la que se realizaron varios manuscritos de importancia, aún conservados.

Tras un bocata kilométrico de tortilla  empezamos una preciosa, y muy bien señalizada, ruta de caminos rojos rodeados de encinares, hasta Santa Marta de Tera (lugar tradicionalmente de acogida de peregrinos). Luego, surcamos un sinfín de pueblos con la coletilla ‘de Tera’, honrando así a su río vehicular.

Rionegro del Puente tiene un albergue gestionado por la cofradía de los Falifos (con una curiosa tradición de entregar una prenda a su muerte para ser subastada y financiar asi su labor benéficaca). Y además cuenta con un Rste. muy peculiar con la cocina imbuida en el comedor y un suculento menu del peregrino (con entrante, 1°, 2° y postre) por 10€. Restaurante Me gusta comer, de lujo. El dueño, majete, es un artista tambien con el pincel y así define el arte de cocinar: ‘como pintar sobre un lienzo’

Tiramos hasta Puebla, pasando por Mombuey y su enigmática torre, de aspecto defensivo y sin signos visibles de haber servido a tal fin.

Y llegamos a Puebla de Sanabria con su castillo del s.XIV y zona amurallada ahí arriba, vigilantes. Es una chulada pasear por su zona antigua, pero está a tope de turistas, con sus palos selfies, por favores  y gracias edulcorados. 

Un vaso de leche y a la cama. Hala!

Castronuño-Granja de Mojeruela (81 kms)

Toro merece un paseo, es arte y arquitectura en sosiego. Su casco histórico es una preciosidad: Colegiata de Sta. María la Mayor-data de 1160-, iglesias de San Salvador y San Pedro del Olmo y a 1 km la de Sta. María de la Vega.

Además,  Toro se distinguió por la gran cantidad y calidad de sus hospitales benéficos: llegó a tener doce. Así que nos sentimos bien acogidos 

La torre del reloj destaca entre sus muchos momentos civiles:

Vistas de la Vega del Duero desde la ontananza torense. Se dice que verás en tu camino una línea blanca dibujada entre los árboles.

Tierras de cereal, alguna vida, vaquerias y pueblos con cines desvencijados, estampas de un pasado mejor.

En Granja de Mojeruela se bifurcan la Vía de la plata (hacia Benavente y Astorga) y el Camino Sanabrés (por Puebla de Sanabria)

El albergue está casi lleno, es s.santa y se nota la afluencia peregrina. Unas amables feligresas nos muestran su iglesia.

Luego, en el bar, la entrañable y sin par mezcla de lugareños, jugando la partida, y los pereGUIRInos, dos japoneses, anotando sus industrias 

Valladolid-Castronuño (66 kms)

Iniciamos hoy el Camino Sanabrés, desde Valladolid transcurriendo por la Castilla VERDE primaveral

Y los meandros del Duero en Castronuño

Pueblo, este, rebelde con causa  por historia y actitud.

No en vano, eharon abajo su castillo, en época de reconquista, para no plegarse a los caprichos de un ‘noble’ de la época.

Aún siguen los ‘galdarros’ (como les llaman, y que significa alegres, joviales) peleando por sus cosas. Su escuela pública, construida y conservada desde la época republicana, es un buen testigo de esos principios. Los suelos de su patio de juegos está hecho con piedras del extinto castillo.

Al propio Franco le hicieron una jugarreta en la inauguración de la central hidráulica: la orquesta del pueblo trocó el pasodoble de rigor por la canción ‘ tengo una vaca lechera’. Se podían haber atrevido con el ‘paquito chocolatero’. Ya puestos.

La plaza de los versos, aún sin terminar conmemora la tradición de los quintos y quintas, que cada año,  declaman su vida en verso, tal cual, (suelen ser estrofas de 4 versos) y manifiesten así su mayoría de edad en público. Ejemplar, y lírica, presentación en sociedad de los mozalbetes del pueblo, que se celebra junto al cuartel de la Benemérita en la carretera de Alejos.

Hoy toca Champions. En el bar Sevilla (donde sellan la credencial) hay dos teles. Todos miran la pantalla grande, al Madrid. Menos uno que mira, el bicigrino, a la tele pequeña, la del Atleti. Me ponga dónde me ponga molesto, al mirar al otro lado. Somos un incordio los del Atleti, está visto.

El albergue, inaugurado en 2013, fue financiado por la American Pilgrim Asociation. Bienvenidos sean a este remanso. Gracias Rosana por explicarmelo tan bien y bonito

Gijón- Oviedo: El bicigrino vuelve a las andadas (13 agosto 2014)

El bicigrino vuelve a las andadas con la simple y perpetúa idea de que el peregrino nunca se queja y siempre está agradecido (gracias Jesús por la enseñanza).

El bicigrino también desea dejar de oír el disco rayado de su quijotera y abrir grietas para diferentes sonidos, maneras, prespectivas

A ver si de esto se empapa uno a la vuelta, a esa siempre disconforme vida urbana.

gijón

Gijón – Oviedo (33 km)

De momento el estrés el bicigrino no se lo quita y se teme que hasta Galicia va a seguir igual. De milagro he pillado plaza en el albergue. Sólo quedaba una cuando he llegado. Y sólo eran las 5 de la tarde.
Gracias Silvia por la foto en Avda. de la Costa (Gijón)