El camino en bici

20.787 personas obtuvieron a lo largo del 2018 su Compostela tras recorrer alguna de las Rutas Jacobeas sobre dos ruedas. Una experiencia totalmente diferente a la de aquellos peregrinos que deciden recorrer el Camino de Santiago a pie: las etapas son más largas, la preparación física un poco más dura, no tienes preferencia en los albergues frente a los peregrinos que lo hacen caminando… pero a cambio se necesitan menos días para completar tu Ruta y tienes una mayor libertad de movimientos, que te permite conocer puntos próximos al Camino que no se encuentran en los itinerarios oficiales.

La mayor diferencia, no obstante, es que no todas las Rutas Jacobeas son aptas para recorrerlas en bicicleta ni todas las épocas del año son buenas para vivir la experiencia del Camino. Si eres amante de la bici y estás pensando en hacer el Camino de Santiago sobre dos ruedas, te detallamos cuáles son para nosotros las mejores Rutas para hacer el Camino de Santiago en bicicleta, dónde empezar para conseguir la Compostela y cuál es la mejor época para lanzarte a la aventura.

Camino Francés

La mejor opción para iniciarse en el Camino de Santiago es hacer el Camino Francés. Es, sin duda, el más transitado por los peregrinos, cuenta con un sinfín de servicios (albergues, hoteles, restaurantes…) y en él se puede vivir un gran ambiente jacobeo todo el año. Además, el Camino Francés es ciclable en la mayor parte de su itinerario y, exceptuando algún tramo puntual, se puede hacer siguiendo el recorriendo original.

El invierno siempre será una época dura para el peregrino pero, exceptuando algunas etapas de montaña, el Camino Francés es apto para el bicigrino durante todo el año. Desde Saint Jean Pied de Port, el bicigrino suele realizar el Camino Francés en unas 12 o 13 etapas, pedaleando una media de 50-60 kilómetros al día. Por supuesto, el número de etapas es orientativo, ya que dependerá de la forma física del peregrino, del clima y de los días de los que disponga.

Para conseguir la Compostela, el bicigrino debe completar 200 kilómetros antes de llegar a Santiago. Por eso, si se dispone de poco tiempo y el objetivo es llegar a Compostela y conseguir la acreditación, el mejor punto de inicio es León y el mínimo, Ponferrada. Serán cinco días de rodaje en los que descubrirá lugares de gran importancia jacobea como León, Astorga, Ponferrada, Villafranca del Bierzo, O Cebreiro o Sarria.

Vía de la Plata

Los amantes de la bicicleta tendrán en la Vía de la Plata una experiencia extraordinaria. Prácticamente todas sus etapas son ciclables, las vías más abundantes son pistas de tierra o gravilla y hay un buen número de kilómetros que circulan por senderos. Estamos, pues, ante el itinerario cicloturista por excelencia del Camino de Santiago, sin bien presenta algunos inconvenientes que hay que tener en cuenta: en caso de lluvia las pistas se vuelven impracticables, la señalización es más irregular en algunos puntos y los albergues son mucho más escasos que en el caso del Camino Francés.

El invierno siempre será una época dura para el peregrino pero, exceptuando algunas etapas de montaña, el Camino Francés es apto para el bicigrino durante todo el año. Desde Saint Jean Pied de Port, el bicigrino suele realizar el Camino Francés en unas 12 o 13 etapas, pedaleando una media de 50-60 kilómetros al día. Por supuesto, el número de etapas es orientativo, ya que dependerá de la forma física del peregrino, del clima y de los días de los que disponga.

Para conseguir la Compostela, el bicigrino debe completar 200 kilómetros antes de llegar a Santiago. Por eso, si se dispone de poco tiempo y el objetivo es llegar a Compostela y conseguir la acreditación, el mejor punto de inicio es León y el mínimo, Ponferrada. Serán cinco días de rodaje en los que descubrirá lugares de gran importancia jacobea como León, Astorga, Ponferrada, Villafranca del Bierzo, O Cebreiro o Sarria.

Vía de la Plata

Los amantes de la bicicleta tendrán en la Vía de la Plata una experiencia extraordinaria. Prácticamente todas sus etapas son ciclables, las vías más abundantes son pistas de tierra o gravilla y hay un buen número de kilómetros que circulan por senderos. Estamos, pues, ante el itinerario cicloturista por excelencia del Camino de Santiago, sin bien presenta algunos inconvenientes que hay que tener en cuenta: en caso de lluvia las pistas se vuelven impracticables, la señalización es más irregular en algunos puntos y los albergues son mucho más escasos que en el caso del Camino Francés.

Primavera y verano son las estaciones más recomendables para hacer el Camino del Norte en bicicleta, ya que las temperaturas son suaves y los pueblos costeros lucen en todo su esplendor. La Ruta completa puede realizarse en unas 15 etapas (con una media de 50 km diarios). Aunque las etapas que atraviesan el País Vasco son de las más hermosas, la distancia mínima que un bicigrino debe recorrer para conseguir la Compostela es desde Tapia de Casariego (5 etapas).

Camino Portugués

La Ruta portuguesa es uno de los itinerarios menos exigentes físicamente para el ciclista, al carecer de grandes desniveles. La mayor parte del Camino entre Lisboa y Santiago de Compostela discurre por asfalto o pistas de tierra, lo que facilita enormemente el rodaje.

Entre abril y septiembre son los mejores meses para realizar el Camino Portugués en bicicleta, al contar con temperaturas suaves. Desde Lisboa El punto recomendado para iniciar el Camino Portugués y conseguir la Compostela es Oporto, ciudad de extraordinaria belleza y dotada de excelentes comunicaciones, aunque la distancia mínima que habría que recorrer es desde Póvoa do Varzim, unos kilómetros más al norte.

Camino Primitivo

El Camino Primitivo es, sin duda, el Camino de Santiago más duro. De hecho, se puede realizar en bicicleta aunque debéis saber que no es el más apto para hacerlo sobre ruedas: hay numerosas subidas, los caminos están llenos de piedras y escalones que impiden que el trayecto sea ciclable y hay zonas en las que directamente es imposible ir sobre la bici. Además, la forma física debe ser especialmente buena. La extrema dureza del Camino se ve recompensada por su impresionante belleza, aunque este factor puede que no compense todas las dificultades que presenta el trayecto para un bicigrino.

La persona que se decida a hacer el Camino Primitivo deberá evitar los meses de invierno, en los que la ya de por sí dureza del trayecto se extrema. La Ruta podrá recorrerse en unas 9 etapas y, para conseguir la Compostela, será suficiente recorrerlo desde Grandas de Salime.